En el gimnasio del CEIP Ciudad de Ceuta se montó un circuito con carriles, rotonda, señales de tráfico, coches creados con cajas de cartón y viandantes.
El juego, resultado final del proyecto, consistía en atender un accidente ocasionado por la colisión de dos vehículos, un incendio y dos víctimas y poner en práctica todo lo aprendido durante la formación.
La conductora de uno de los vehículos, que resultó ilesa, debía seguir el código de conducta "PAS", proteger a las víctimas, alertar al 1-1-2 y socorrer.
Al llamar por teléfono al 1-1-2 debía contar lo sucedido, indicar ubicación y explicar cómo se encontraban las víctimas, una persona atropellada y la conductora del vehículo que colisiona.
El 1-1-2 debía activar los diferentes cuerpos de emergencia, policía, bomberos y ambulancia.
El rol de los policías era acudir al lugar del siniestro para acordonar la zona del accidente, proteger a las víctimas, regular el tráfico para facilitar la llegada de los demás servicios de emergencia y colaborar en lo necesario.
El rol de bomberos era acudir al lugar de los hechos para apagar el incendio y facilitar la atención a las víctimas.
La ambulancia también debía acudir para atender a los accidentados y trasladarlos al hospital.
Mientras, el resto de conductores debía permitir el paso de los vehículos de emergencia y no entorpecer.
Sírvase este ejemplo para demostrar que los menores también pueden actuar y salvar vidas en caso de emergencia cuando reciben una formación adecuada.
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